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Benito 2018-09-30T19:43:12+00:00

Project Description

RESCATE: MOMENTOS DE TENSIÓN

No era solo uno, sino dos bebés los que necesitaban ayuda. Una amiga de la familia que los tenía nos puso en contacto, pero cuando llamamos no quisieron que se vinieran al santuario. Le pedimos a la amiga de la familia que intentara convencerlos, que era importante para salvar a estos bebés, pero tanto sus intentos como los nuestros fueron en vano.

Pero sabíamos que uno de ellos estaba mal, y no nos íbamos a quedar con un “no”. Así que llamamos de nuevo para intentar salvar al que estaba enfermito. Les contamos que nuestra primera parada sería el veterinario, y luego cuidaríamos del bebé y haríamos todo lo que fuera necesario para salvarlo, pero tampoco accedieron.

Estábamos frustrados, derrotados y sorprendidos. Nunca habíamos conocido a nadie tan egoísta e indiferente ante el sufrimiento y la muerte. Pero se nos ocurrió un último plan: Le ofrecimos regalarle un poco del alimento que nosotros le damos y una mamadera especial para el bebé que estaba bien, a cambio de que pudiéramos salvar al que estaba enfermo. Accedieron inmediatamente.

PRIMERA PARADA: EL VETERINARIO

Frustrados por no poder salvar a ambos, y emocionalmente agotados por la situación, las horas de viaje y la incertidumbre de si Benito iba a vivir , ésta fue nuestra primera impresión:

“Benito llegó deshidratado, con los ojitos tan hundidos y secos, que si no hubiésemos intervenido a tiempo se habrían cerrado para siempre. Desde que lo tomamos en brazos por primera vez, todo ha girado en torno a él y en la lucha por salvarle la vida”

En la consulta del veterinario, hicimos un vídeo actualizando sobre su salud.

Lo que nosotros no sabíamos, era que ese mismo día en la madrugada Benito desarrollaría un agresivo cuadro de timpanismo, que le causó mucho dolor y nos hizo temer lo peor. A altas horas de la noche, la única ayuda con la que podemos contar es con nuestra propia experiencia, pues en Chile no existen clínicas que atiendan a animales de granja de urgencia y que estén abiertas las 24 horas.

Logramos dar con el tratamiento correcto y controlar la situación. Suspiro de alivio. Había sido un día largo y todos, sobre todo Benito, nos merecíamos un buen descanso.

BENITO SE RECUPERA

Al cabo de un par de días de terapia de fluídos y tratamientos para su problema de timpanismo (que al otro día corroboramos con su veterinario), Benito se siente un poquito mejor y juega por primera vez!

SU MEJOR AMIGA

Benito encontró alivio a su soledad en los cálidos cuidados de Marisol. Ella fue por un buen tiempo todo lo que necesitaba para sentirse contento. Sin embargo, al sentirse protegido emocionalmente, comenzó a florecer su personalidad y su curiosidad. Fue exactamente allí donde encontró en Mini Amandita una cómplice, una compañera de travesuras y juegos.

Mini Amandita por su parte, llevaba mucho tiempo compartiendo con bebés, pues al llegar coincidió con Domingo y Emilia en la zona de cuidados especiales y los acompañó una parte de su proceso. Sin embargo, no pudo hacer la transición con ellos porque cuando ellos estaban listos, ella aún seguía enfermita. Requirió muchas consultas al veterinario y tomas de exámenes para dar con el tratamiento correcto.

Entonces, mientras Benito dejaba de ser un bebé,  Mini Amandita empezaba a sentirse mejor. Sus procesos se cruzaron y empezó la diversión!

EL NACIMIENTO DE SU PERSONALIDAD

Curado su cuerpo, su corazón, calmada el hambre y borrado las secuelas del miedo y el abandono, Benito empezó a desarrollar una peculiar personalidad, sobre la que contamos a través de las redes sociales.

Es raro pero Benito es muy callado. Cuando todos vociferan la urgencia de ser los primeros en tomar el biberón, Benito permanece en una espera paciente, tranquilo, callado, como quien no depende de nada ni nadie, pues se siente con la capacidad de conseguir lo que necesita por si mismo.

Sin embargo, no es el caso de un caprino extremadamente fuerte y de instinto e inteligencia aguda, que tiene lo que se necesita para hacerlo, sino mas bien de uno pequeñito, con poquita fuerza, que muchas veces salta y se cae, que muchas veces está enfermo, que come cosas equivocadas y que cuando todos van hacia un lugar, se queda atrás o se pierde.

Así que Benito, con su hermosa personalidad y sus ideas equivocadas de la vida, tiene mucha suerte de que lo estemos cuidando todo el tiempo, dándole cosas que le hacen bien, y yéndolo a buscar cada vez que se pierde. Nosotros también tenemos mucha suerte de compartir la vida con seres tan especiales, que nos hacen reír y enternecer mientras agudizan sus habilidades y aprenden lo que necesitan saber para ser adultos.

AMADRINA

Madrinas y padrinos son el corazón del Santuario. Porque es gracias a su solidaridad y gran corazón que este refugio ha podido seguir rescatando animales, darle los mejores cuidados y contar sus historias de vida para promover el respeto y la compasión.

AMADRINA
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